París Saint-Germain (1-2) Real Madrid

Octavos de final Champions League 2017-2018 – Partido de VUELTA

El PSG interpretó a las mil maravillas su papel de equipo mediocre. El Real Madrid no necesitó jugar un gran partido para ser muy superior.

El Real Madrid acabó el trabajo que empezó en el Bernabéu. No le hizo falta esforzarse demasiado porque el PSG demostró que debe ingerir muchas sopas para codearse con los grandes. O cambiar de campeonato doméstico, ese en el que sonríen eternamente, pero que, a la hora de la verdad, no les prueba como sí lo hace Europa. Adiós, PSG, adiós.

El partido arrancó con dos balones largos y con mucha niebla. No habían vajado las nubes a ver la “final anticipada” con la que definió Ramos el partido. Fue el humo de las bengalas invadiendo el césped. El dinero es capaz de recuperar imágenes de otros tiempos. Incluso en Europa. Incluso mandando la UEFA.

Ahumados, ambos equipos saltaron borrosos, sin unir tres pases, uno detrás del otro, con coherencia. Balones largos, controles defectuosos, pases que llegan a la persona equivocada. La imprecisión hecha partido. Solo un centro defectuoso convertido en chut que Areola detuvo en la línea y otro de Benzema. El PSG apuntaba más de lo que creaba; el Real Madrid, como siempre.

Tanto que, tras un fuera de juego clamoroso de Benzema, hubo córner. A su salida, Ramos probó a Areola y Varane casi aprovecha el rechace. La ocasión más clara, de los centrales. La defensa lo hacía todo: frenaba a Cavani, Di María y compañía y se sumaba al ataque. Mientras, Cristiano tiraba coces a Dani Alves sin que mediara intervención arbitral. Un día más en la oficina.

De hecho, Flych solo señalaba faltas a favor de los blancos. Hasta que Mbappé le demostró que también era posible hacerlo para los parisinos. Y cerca del área. Di María rozó la barrera y el balón acabó en la esquina. El equipo de Emery no encontraba el camino para convertir en amenaza real la amenaza proyectada en medios y afición. El fútbol se juega en un rectángulo.

Solo algún apunte de Mbappé y la motivación de Di María obligaba al Madrid a sudar la camiseta. Poco más. Insuficiente ante la aventura iniciada por el PSG en el Bernabéu, tras el 3-1, tras tener a su rival acorralado. En la mochila solo había ilusión y mucho bla, bla, bla. Con eso te paseas por los aledaños del Louvre, pero no echas a los blancos de Europa. Benzema estuvo a punto de ponerle el lacito a la eliminatoria en un mano a mano que salvó Areola. Las ocasiones caían del lado equivocado y lo hacían sin que los de Zidane se sintieran exigidos. Solo notaron algo de vértigo en los últimos minutos del primer tiempo, cuando se acercó Mbappé a Keylor Navas y le probó un par de veces, aunque demasiado abierto para sorprender al costarricense.

FICHA TECNICA DEL PARTIDO
PSG: Areola, Yuri, Marquinhos, Thiago Silva, Alves, Verratti, Motta (Pastore, 58′), Rabiot, Di María (Draxler, 76′), Mbappé (Lass Diarra, 83′) y Cavani.
REAL MADRID: Keylor Navas, Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo, Casemiro, Kovacic, Lucas Vázquez, Asensio (Isco, 82′), Benzema (Bale, 76′) y Cristiano Ronaldo.
GOLES: 0-1, Cristiano Ronaldo (52′). 1-1, Cavani (70′). 1-2, Casemiro (81′).
ARBITRO: Félix Brych (Alemania). T.A.: Cavani (81′)/Kovacic (31′), Ramos (77′). T.R.: Verratti (20′ y 65′).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vuelta de los octavos de final de la Champions League disputado en el Parque de los Príncipes ante unos 48.000 espectadores.

LEER LA NOTICIA COMPLETA

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.