
Los 96 y los 64 millones de euros que Florentino Pérez ha pagado al Manchester United y al Milan por Cristiano Ronaldo y Kaká, respectivamente, se han vuelto en su contra. Unas cantidades desorbitadas que han sido tachadas desde indecentes a vergonzantes y que sólo han hecho que ahora todos quieran vender a precio de oro cuando se trata del Madrid.
Además de encarecer el mercado elevando los traspasos de primera línea de los 25 a los 50 millones de euros, cuando se trata de Florentino Pérez el precio sube. Son los casos de Xabi Alonso y Ribéry. Dos jugadores cuyo caché debería ser de 20 y 40 millones a lo sumo, y se han convertido en 47 y 80 por ser el Madrid quien les quiere. También Villa ha sido víctima del despilfarro de Florentino. El Valencia lo ha tasado en 50 millones de euros animado porque quien apostaba por el delantero asturiano era el club blanco.
El talonario se ha vuelto contra el propio Florentino. El ejemplo de Xabi Alonso es elocuente. Un futbolista que hace un año era transferible al precio de 20 millones; cuya relación con su entrenador (Rafa Benítez) no es buena y que quiere volver a jugar en España. Unos antecedentes favorables pero que se han vuelto en contra al tratarse del Real Madrid. El Liverpool ha encarecido el producto casi un ciento cincuenta por cien, pasando de pedir 20 a 47, cuando su caché aproximado es de unos 25 millones.
En el caso de Ribéry ocurre lo mismo. La cotización del francés es de 40 millones de euros según la tasación que hace ‘Transfer Market’, una web gestionada desde la perspectiva de los representantes de futbolistas. Tiene 26 años y le quedan dos de contrato, por lo que venderlo por esa cantidad o, si apuran, por diez millones más, sería lo sensato sin dejar de reconocer que la cifra es astronómica. Sin embargo, el Bayern ha decidido duplicar su precio y solicitar 80 millones por el traspaso. Los muniqueses se escudan en que si el Madrid ha pagado lo que ha pagado por Cristiano Ronaldo y Kaká, ellos están en su derecho de pedir esa cantidad. Y no les falta razón, puesto que el Chelsea está dispuesto a hacerse con los servicios del francés al precio que sea. El diario británico ‘Daily Mail’ aseguraba ayer que el club londinense ha puesto sobre la mesa los 80 millones que reclama el club bávaro.
En una dimensión inferior aparece Arbeloa. El Madrid cometió el pecado de dejarlo marchar del Castilla al Deportivo por 1,3 millones, circunstancia que el hábil Benítez aprovechó para pagar 4 y llevárselo al Liverpool sólo tres meses después. Ahora los blancos quieren recuperarlo y pagar por él lo que el equipo inglés desembolsó al Deportivo. Sin embargo, el técnico del Liverpool pide 11 millones de euros, que es la tasación que tiene el defensa, aunque en contra tiene que el año que viene termina contrato. El caso es que por un jugador de la casa acabará desembolsando de seis a ocho millones o esperar un año a que llegue libre.
En resumidas cuentas, la política de Florentino Pérez se ha vuelto en su contra. Si quiere un jugador, el precio se duplica por dos o más y es que pagando lo que ha pagado no se puede reprochar a los vendedores que pidan lo que piden.
Los desembolsos hechos por Florentino Pérez han sido criticados desde todos los rincones. Tanto que hasta los vendedores que se han aprovechado del dinero del Madrid consideran la política de locos. Adriano Galliani y Silvio Berlusconi, del Milan, y Jean-Michel Aulas, del Lyon, han dicho que no están de acuerdo a pesar de que se llevan 64 y 35 millones por traspasar a Kaká y Benzema.
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