Ida octavos de final de la Liga de Campeones de fútbol

En el día de hoy se celebraron 2 partidos de los 8 previstos en esta ida de los octavos de final
Estos fueron los resultados:

O.LYON 1-1 REAL MADRID


El Real Madrid sacó algo de Gerland, un estadio en el que siempre había sido derrotado, gracias a Karim Benzema, cazador de la casa que conocía el territorio. Al francés no le pilló por sorpresa. Todavía sabe a lo que huele ese césped, en el que marcó un gol en el primer balón que tocó. Benzema no necesitó ni un minuto. Entró por Adebayor y lo hizo todo en el 0-1. Acudió a uno de los costados para presionar y lo hizo con los dientes afilados. Fue una fiera. Robó la cartera de un enemigo con la colaboración de Özil y se lanzó al área, el hábitat donde le sigue esperando el Madrid y donde le encontró en Lyon. No disparó bien, pero le dio igual. Perdió el equilibrio, pero logró rematar y confundió a Lloris, al que le entró el balón por entre las piernas. Cris, en línea de gol, quiso oponerse a Karim, pero no lo consiguió. Fue el tanto del Madrid en Gerland, que debe ser útil dentro de tres semanas en el Bernabéu.
El Madrid regresó a Lyon un año después y la película pudo repetirse. Los de Claude Puel calcaron el manual del curso pasado y el desenlace no fue el mismo por Benzema y por otros culpables que vestían de blanco. Uno de ellos fue Pepe, sublime al corte. El portugués siempre apareció cuando se le necesitó para evitarle un problema a un Real Madrid maniatado por el Lyon, equipo muy físico, que podría jugar tres partidos seguidos la misma noche.
Mourinho engañó a todos borrando de su libreta el trivote que se anunciaba. Jugó Khedira al lado de Xabi Alonso y entró de inicio Di María, futbolista que corre por él y por todos sus compañeros. El Real Madrid fue perseguido todo el partido por un radar. Era el Lyon, que le apretó arriba incomodando la salida y se replegó a la velocidad de la luz para tapar huecos. Al Madrid, en la primera mitad, le quedó mantener el tipo y no esconderse en el cuerpo a cuerpo. Los blancos se pusieron en las manos del OL, que contragolpeó y casi siempre se encontró con Pepe. Las concesiones de Ramos, pésimo guardando su espalda, las subsanó el 3.
La madera y los aliados
El Lyon tejió una telaraña y perdonó su mejor ocasión en el minuto 35. Casillas no atajó un balón franco, pero Iker fue el de casi siempre, obligado a corregir sus propios errores. Con todo a favor, Gomis se topó con uno de los brazos del portero blanco.
El Madrid no disparó hasta la media hora de encuentro y se marchó al descanso recordando pesadillas pasadas. Tras el paso por vestuarios, los blancos vieron la luz a balón parado, escenario del fútbol del que salió vivo el Lyon de milagro. En un minuto, Cristiano mandó una falta al palo y Ramos cabeceó al larguero a la salida de un córner. Los franceses se aliaron con la madera y también con el colegiado alemán, que tiene el pito para pitar cuando hay que hacerlo, pero que no lo hizo en unas manos de Gourcuff dentro del área a disparo de Ronaldo.

Los despistes se pagan caro
Pasada la hora de encuentro, Mou metió a Benzema en lugar de Adebayor, que había sudado como una pantera. El francés entró al que fue su campo en alfombra roja. Fue llegar y besar el santo. Hizo el 0-1 y no lo celebró. Benzema, tipo introvertido, es un tío con sentimientos. El gol pilló por sorpresa al Lyon, que no respondió hasta que se lo permitió el Madrid en una falta mal defendida. Lass entró por Khedira en un centro del campo en el que el que más robó fue Xabi, que hace lo de todos, y los blancos tuvieron opciones que no se aprovecharon al contragolpe. Özil también se puso el mono de trabajo y no le importó. El genio alemán arregló el motor del coche, acabó sucio y no le importó. Es lo que requería la situación.
Con la situación controlada, el Madrid dio un halo de esperanza a su rival que nunca hay que regalar en la Copa de Europa. Se despistó el Madrid, Ramos quedó en evidencia validando la posición de Gomis y el francés batió a Casillas como si estuviese en el salón de su casa. El 1-1 inyectó al Lyon, que contaba con dos nuevas alas, Briand y Piad. El Madrid defendió su posesión y se quedó con la presa que cazó en Lyon. Debe servir. Benzema fue el que apretó el gatillo.
Leido en Marca.com
COPENAGUE 0-2 CHELSEA


Dos tantos de Anelka dieron la victoria al Chelsea en el Parken Stadion de Copenhague y ponen a los ‘blues’ en una situación inmejorable para meterse en cuartos. Los de Ancelotti estarán muertos en la Premier, pero en Europa aún no han dicho su última palabra.
Fue un partido fácil para los ingleses. El Copenhague cedió la iniciativa desde el principio y el Chelsea sólo tuvo que buscar el camino a la portería de Wiland.
Los daneses lo intentaron con disparos lejanos, pero apenas inquietaron a Cech
En esa búsqueda los más espabilados fueron Torres y Anelka, la pareja de puntas por la que apostó Ancelotti. El español estuvo muy activo durante todo el partido y dispuso de varias oportunidades claras para ‘mojar’, pero estuvo negado.
El que sí estuvo fino fue Nicolás Anelka. Al delantero francés parecen no pesarle los años. En Copenhague demostró que todavía puede resolver partidos por su cuenta. Firmó el primero tras recuperar un balón en el centro del campo y conducirlo hasta el área de Wiland. Allí le batió con un cañonazo.
El segundo, ya en la reanudación, lo hizo con la ayuda de Lampard. El inglés le dio un buen pase para habilitarlo en la frontal del área.
Los daneses se acercaron con algunos tímidos disparos desde fuera del área, pero siempre se encontraron con Cech. Su mejor ocasión fue nada más comenzar la segunda parte, con un chut ajustado de Vingard, que el checo blocó sin problemas.
Algo muy raro tiene que pasar para que la eliminatoria se le escape a los ingleses en Stamford Bridge. Si los daneses quieren tener alguna oportunidad, tendrán que salir con más sangre que en el Parken. Eso seguro.
Leido en Marca.com

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