Vuelta octavos de final de la Liga de Campeones

En el día de hoy se han celebrado los segundos dos partidos de la vuelta de Octavos de final de la Liga de Campeones con estos resultados:

SCHALKE 3-1 VALENCIA


La historia del Valencia en esta Champions acabó en la Cuenca del Ruhr, territorio industrial en el que Raúl y sus mineros ganaron a los de Emery. El Valencia no supo trabajar en la mina y lo pagó. Se adelantó en el Veltins Arena tomando el mando en la eliminatoria, pero no picó piedra y fue enterrado por el Schalke, un equipo de currantes. Los alemanes hicieron lo imposible y levantaron el partido con escasez de medios. Concedieron ocasiones, su centro del campo ni existe, pero hicieron su trabajo. Farfán no sólo fue el más rápido, metió dos goles, y Magath descubrió a Gavranovic, compañero de ataque de Raúl, leyenda viva de la competición.
Al Valencia le superó la situación. No es la primera vez que le pasa en lo que va de temporada. El equipo de Emery jugó por debajo de sus posibilidades. Todo lo contrario hizo el Schalke 07, que encontró recursos para crear ocasiones hasta dejabo de las piedras. Le bastó con mirar a la derecha y dársela a Farfán, que jugó a otra velocidad. En el área estaban Raúl y Gavranovic, suizo que ha aprendido pronto del 7. El Schalke fue eso y se le atragantó al Valencia.
Pasado el cuarto de hora marcó el conjunto che en el Veltins. Asistió Topal y definió Ricardo Costa, futbolistas que suelen realizar otras tareas. El turco rompió a Matip, centrocampista de hojalata como sus dos centrales, y el portugués fue el que remató el centro de su compañero. Ricardo Costa estaba más solo que en el salón de su casa. Neuer volvió a tener enemigos en su propio equipo. Howedes y Metzelder no están para estos trotes.

El Schalke no se resignó. Sudó la camiseta azul y le dio una bofetada al Valencia, que pensó tener la situación controlada cuando realmente no lo estaba. Los alemanes se empeñaron en ganar crédito por las alturas, donde respondieron David Navarro y Costa. El capitán ató en corto a Raúl, que cabeceó desviado en un par de ocasiones. El Valencia tuvo el balón cuando pudo y creció en las botas de Joaquín, que todo lo hizo bien. No fue suficiente.
Los de Magath no mandaron porque no les interesó. Son un equipo de descargas eléctricas y el Valencia acabó electrocutado. Los de Emery desaprovecharon los agujeros negros que tienen atrás los alemanes y recibieron el empate cerca del descanso. El colegiado se inventó una falta de David Navarro a Gavranovic que no lo fue. El regalo sí lo aprovechó La ‘Foquita’, que superó la barrera y a Guaita, que se quedó con la sensación de poder hacer más. El Schalke empató sin hacer demasiado. Al fútbol también se juega en la mina.

Poco después del paso por vestuarios, volvió a marcar el Schalke. A Guaita se le vino el mundo encima y Raúl, que le molestó. El portero del Valencia despejó mal un centro, disparó Farfán y Guaita se superó. Al chaval se le escapó el balón y por allí apareció Gavranovic, que aprendió del 7 para ser el más listo.
El Valencia tampoco respondió en la desventaja. El Schalke le concedió opciones, pero las tiró a la basura. Las dos mejores las tuvo Aduriz. En una no vio portería y en la otra las manos gigantes de Neuer tuvieron la culpa.
El equipo mejoró con Soldado y Tino Costa, pero el Valencia no remató a un Schalke que algunos creían derrotado. Los mineros se aplicaron y convirtieron al Valencia en carbón en una contra de Farfán, que hizo el 3-1 con clase después de dos tiros al palo de Gavrinovic. Los dos aprendieron de Raúl para seguir vivos.

TOTTENHAM 0-0 MILAN


El Tottenham hizo historia al clasificarse para los cuartos de final de la Liga de Campeones tras dejar en la cuneta a un triste Milan. Los ‘spurs’ se olvidaron de su fútbol alegre y veloz y se italianizaron para la ocasión. Su disciplina y las limitaciones del equipo ‘rossonero’ hicieron el resto y sellaron el pase del equipo inglés a la siguiente ronda.
Si le hubieran dicho a los chicos de Redknapp antes de la eliminatoria que les hacía falta tan poco para dejar atrás al Milan no habrían dado crédito a esa afirmación. La sensación de impotencia ofensiva del lado italiano y la placidez con la que los ‘Spurs’ se pasearon por White Harte Lane fue tan clara como preocupante para los gran damnificados de este duelo.
Y eso que Allegri puso en liza a todo lo que tenía. No se reservó nada y utilizó de inicio el tridente formado por Robinho, Pato e Ibrahimovic. Seguramente, lo más decepcionante de todo el equipo. Casi nunca se encontraron y lo cierto es que se vio poco esfuerzo por hacerlo. Pato individualista, Robinho escondido e Ibrahimovic inutilizado entre los dos centrales. Con ese panorama convivieron los italianos los 90 minutos.
Pero aún así pudieron meterse en la eliminatoria, especialmente en el primer tiempo. El Tottenham se mostró excesivamente prudente en las posibilidades de contragolpe y se encomendó a la caza aérea en la zona de influencia de su gigantón, el hoy nefasto Crouch. Ese conformismo lo pudieron pagar caro si Robinho, en la mejor ocasión del partido, hubiera acertado con un remate claro cuya ejecución permitió a Gallas despejarlo de la línea con facilidad.
Leido en Marca.com

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