El Manchester casi seguro finalista de la Champion


El Schalke no contó con un portero contra el Manchester United, contó con una catedral delante de su portería, pero nada fue suficiente. Los alemanes tuvieron cara a cara a los ‘red devils’, que no frenaron hasta que derribaron lo que parecía imposible. Fue colosal lo de Manuel Neuer, pero todavía más fue lo del Manchester United, que osó desafiar al imponente guardameta germano. Neuer fue un gigante y el equipo de Ferguson lo fue elevado al cuadrado. Giggs y Rooney, autores de los goles, hicieron lo que pareció imposible, celebrar un gol y vencer al coloso que se puso los guantes en Gelsenkirchen.
Si el Schalke hubiese jugado con un portero bajo palos el United habría metido más goles que los que hizo su enemigo de este martes en Milán. No hubiese tenido ni dedos en la mano para contar los golpes impactados en la cara rival. No fue así. El Schalke no tuvo a un cancerbero en última instancia, tuvo un muro sin debilidades. Hasta que Giggs lo levantó en el 67′ de partido. Neuer ya había salvado siete veces a su equipo, pero el galés le ganó el juego. Rooney se la dio entre líneas y el galés le batió por bajo, donde ya no pudo llegar el meta alemán, que las había sacado de todos los colores. Le hubiesen disparado con tres balones al mismo tiempo y los hubiese interceptado. Hasta ese momento, hasta ese suspiro, hasta la aparición de un mito como Giggs, futbolista de 37 años que se reencarnará en una de las estrellas del logotipo de la competición.

La ida de la primera semifinal de esta Champions fue un duelo entre Neuer y un señor equipo, el Manchester United, sinónimo de saber competir. A los jugadores de campo del Schalke sólo les quedó correr detrás del balón y rezar, fiados a su protector con guantes. El Manchester llegó por todos los lados sin oposición. Sólo se puso en contra Neuer, un guardameta que lo tiene todo. No da segundas oportunidades ni por alto, ni por bajo, ni las daría debajo del agua.
Impenetrable
El United jugó con armas de todo tipo. Utilizó puñales y hasta escopetas, pero Neuer contó con un escudo. El portero mostró todo su repertorio, que no tiene puntos flacos. Voló para sacar un derechazo de Rooney que buscaba la escuadra, se fue al suelo para sacar un disparo de Park con veneno, le bajó las persianas a Chicharito en un mano a mano. Neuer se fue superando. Su exhibición quedará para la historia a pesar de su derrota final. Al gigante le atacó un ejercito entero, que llegó hasta en helicóptero.
El Manchester siguió contando con ocasiones, las que no tuvo un Schalke resignado a su suerte y al desafío entre su número 1 y el equipo contrario. Raúl no olió un balón a pesar de perseguirlo como un sabueso. No tuvo aliados. Neuer siguió con su exhibición y desquició a cualquiera, especialmente a Chicharito, que jugó con los centrales de piedra del Schalke, pero no con el armario contra el que se empotró. Antes del descanso, agrandó su figura, que ya se salía del Veltins Arena. Adivinó hasta dos veces las intenciones de Giggs, que hasta una vez le remató y estaba arrodillado, a contrapié. También la paró.
La segunda mitad comenzó como acabó el primer asalto. Apareció el omnipresente que vestía de negro. Rangnick movió ficha dando entrada a Kluge por Baumjohann, esperando que el United no siempre se saltase la valla. Siempre lo hizo. No importó la cantidad de guardias con camiseta azul. En el 67′ de partido, el United tumbó al gigante a remate de Giggs a pase de Rooney. El 10 ‘red devil’, dos minutos después, lo encadenó. Los ingleses volvieron a leer un agujero enemigo y Wayne, asistiendo Chicharito, batió a Neuer. Fue el 0-2 y el final del Schalke 01. En Wembley, salvo milagro de los mineros raulistas, se hablará inglés y español.
Leido en Marca.com

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