Barcelona (1-0) Apoel

gerard pique celebra su gol ante el apoel de nicosiaFoto: Ignasi Paredes
El Barça abrió la Champions 2014-15 con un partido discreto y un triunfo valioso basado en un gol de Piqué y una buena ‘mano’ de Ter Stegen en el descuento.

Luis Enrique revolucionó el once inicial para demostrar que cuenta con todos, aunque las ausencias también sirvieron para empezar a vislumbrar quién es quién en este nuevo Barça.

Luis Enrique cambió totalmente el equipo para el estreno europeo ante el APOEL Nicosia y mantuvo únicamente a Messi y Munir respecto al choque frente al Athletic Club. Hizo debutar a Ter Stegen en la portería, a Samper en el centro del campo e incorporó a Neymar como titular.

Sobre el papel, y vistas las jerarquías en este inicio de la ‘era Luis Enrique’, el técnico blaugrana reservó todo el bloque defensivo y del centro del campo. Claro, que teniendo en cuenta la calidad y el peso específico de los que entraron en el equipo -Alves, Piqué, Xavi o Neymar- resulta difícil hablar de suplentes. ‘Lucho’ quiere ‘enchufados’ y en ‘alta tensión’ a todos sus jugadores y en el estreno Champions tiró de los que descansaron el sábado.

Las armas que dispuso el técnico del Barça para recibir al APOEL se mostraron suficientes frente al campeón chipriota aunque sin la brillantez de las anteriores ocasiones. El conjunto de Giorgios Donis solo pareció dispuesto a pisar el área de Ter Stegen en los primeros minutos, con una posición larga. Después, la intensidad blaugrana en la presión los amontonó en su propio campo, cerca de la portería de Urko Pardo. Pero el APOEL supo defenderse para mantener el marcador en servicios mínimos durante casi todo el partido.

Los blaugrana se aplicaron a partir de ahí al asedio sistemático, asociándose para encontrar los huecos, aunque sin la velocidad de circulación de otras ocasiones; y presionando con ansia cada vez que perdían el esférico.

En este sentido, destacó el trabajo de Samper o Piqué, adelantando mucho sus posiciones a la búsqueda del balón cuando el PAOEL intentaba salir al contragolpe; o la posición de los laterales, siempre muy arriba.

Durante los primeros cuarenta y cinco minutos, fueron Messi y Neymar los que comandaron las operaciones en ataque, aunque el gol fuera de Gerard Piqué.
Leer la noticia completa