El Barcelona gana la Champions League


El Barcelona demostró ser el mejor equipo de Europa y en Wembley solo ratificó su condición. El ‘Pep Team’ levantó otra Champions con la misma superioridad que conquistó la anterior. Su fútbol fue excelente, incluso más que el visto en Roma. Enfrente, el Manchester United, un gran finalista, se sintió superado, incapaz, inferior.

Solo hubo quince minutos de igualdad en Londres. De verdadera final. El resto de encuentro fue otra historia porque este Barcelona es capaz de dejar en evidencia a cualquiera con la superioridad de su juego, incluso al campeón de la Premier.

Apenas pasados 20 minutos iniciales de igualdad, el Barcelona se hizo con el control de la final. Un calco a lo que sucedió hace dos años. El centro del campo del United no acompañaba en el empeño de su delantera porque no es humano mantener ese ritmo todo un partido.

El partido giró. Xavi e Iniesta empezaron a gozar. Messi recibía con ese metro de ventaja que le hace imparable. Pedro tenía la chispa de sus grandes noches. Hasta Villa, deprimido en los últimos meses, participaba siempre con acierto.

El gol, por tanto, era cuestión de tiempo que llegase. Xavi desarboló con un pase mágico la defensa del United, que vio como Pedro se quedó solo ante Van der Sar. El canario, quien ya había perdonado minutos antes, superó al portero de United. El Barcelona se ponía por delante porque ya era hora.

En el transcurrir del encuentro no se atisbó una reacción clara del United, pero a los diablos todavía le quedaban fuerzas para presionar un par de ocasiones más. En una de ellas, Valencia, muy marrullero todo el encuentro, provocó el error en la salida de balón azulgrana. Los rojos, en Wembley de blancos, se vinieron arriba. Apretaron un fuera de banda en campo del Barcelona y empataron el partido.

El tanto de Rooney, que no debió subir al marcador, fue una obra de arte deslucida por un fuera de juego de Giggs casi inapreciable. Recuperación y siete toques rapidísimos que terminaron en la red de Valdés tras una definición preciosa. Un golazo que recordó por qué este equipo jugaba la final.

Si en la primera parte el Barcelona había renunciado a sus laterales, tras la reanudación Alves y Abidal se divirtieron como los que más. Van der Sar pudo en un mano a mano con el brasileño, pero nadie se llevó las manos a la cabeza, cuando el Manchester robaba estaba a 70 metros de Valdés, con sus extremos más preocupados de defender que de atacar. Y encima faltaba el tanto de Messi.

El argentino recibió en zona de tres cuartos. La mitad azulgrana de Wembley se alzó y la otra mitad se tapó los ojos. Ningún defensa del United se atrevió a abandonar su sitio para intentar frenar a La Pulga. El destino de esa jugada era terminar en gol, por más que el disparo de Leo no fuese ni mucho menos imparable.

Entre que el Barcelona ya estaba escarmentado, y que al United no le quedaba las fuerzas del primer tiempo, el partido no cambió de rumbo hasta que Villa anotó el tercero. Un gol precioso, magnífico. El balón llegó al Guaje en la frontal. La pisó con su suela derecha. Alzó la vista. Puso la pelota en la escuadra. El 3-1. Ahí sí, el Barcelona frenó la avalancha.

Quedaban unos minutos para saborear el éxito. Para que Puyol también participase en la final. El capitán cedió el brazalete a Abidal y el francés, tras completar una actuación para la historia, levantó la copa al cielo. Se lo merececieron!!!
Fotografía: Sport.es
Ficha técnica:

FC Barcelona: Valdés; Alves (Puyol, m.88), Piqué, Mascherano, Abidal, Sergio, Xavi, Iniesta; Pedro (Afellay, m.92), Messi y Villa (Keita, m.86)
Manchester United: Van der Sar; Fabio (Nani, m.69), Ferdinand, Vidic, Evra; Valencia, Carrick (Scholes, m.76), Giggs, Park; Rooney y Javier ‘Chicharito’ Hernández.
Goles: 1-0, m.27: Pedro. 1-1, m. 34: Rooney. 2-1, m.54: Messi. 3-1, m.69: Villa.
Árbitro: Víktor Kassai (HUN). Mostró cartulina amarilla a Alves (m.60), Carrick (m.61), Valencia (m.79) y a Valdés (m.86).
Incidencias: Asistieron al encuentro 87.695 espectadores en la final de la Liga de Campeones disputada en el nuevo estadio de Wembley. En el palco de honor estaban presentes, entre otros el Príncipe de Asturias, el viceprimer ministro británico Nick Clegg y el presidente de la Comunidad de Cataluña, Artur Mas. También estaban en un lugar destacado el ex-entrenador barcelonista Johan Cruyff, así como Franz Beckenbauer y Fabio Capello, seleccionador de Inglaterra.

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