Diciembre
23

Rijkaard destapó sus cartas una hora antes del partido. El holandés se dejó de loterías y puso a Ronaldinho y Deco en el equipo inicial después de una semana jugando a las incógnitas.

En defensa, Márquez superó las molestias en el gemelo y se alineó junto a Milito en el eje de la zaga desplazando a Puyol a la banda derecha. El gran sacrificado del ‘once’ fue Gudjohnsen. Una apuesta por los veteranos que a la postre le salió rana al holandés.

MOSAICO DE RECORD

Alineaciones a parte, la noche empezó bien en can Barça. El equipo fue recibido por un mosaico espectacular. Los 98.248 espectadores que llenaron el Camp Nou -la mejor entrada del año en lo que va de Liga- levantaron una obra de arte que cubrió las gradas con el escudo y la bandera del Barça en una mitad y la senyera de Catalunya en la otra.

En lo futbolístico el partido tuvo un inicio trepidante, con gran intensidad y con los dos equipos demostrando porqué son primero y segundo. Para abrir boca Pepe, de cabeza (11′), puso de manifiesto las intenciones de los de Schuster pero Valdés detuvo bien colocado.

Las defensas controlaban a las delanteras. Puyol sobre Robinho y Sergio Ramos sobre Ronaldinho ejemplificaban el pulso. Sin espacios, los azulranas buscaban a Eto’o en largo pero no conseguían crear ocasiones claras.

De hecho, la mejor opción del Barça en todo el primer tiempo llegó de pies de Iniesta. Una jugada del canterano, hoy por la derecha, terminó con el pase de la muerte a Ronaldinho sin embargo el remate del brasileño, tenso y fuerte pero muy centrado, lo detuvo con seguridad el omnipresente Casillas (33′).

Fue el preludio de un mazazo temido. Contraataque del Madrid, pared de Baptista con Van Nistelrroy y el renacido brasileño cruzaba con el exterior del pie derecho a la misma escuadra de la portería de Valdés (0-1, 35′).

El tanto enfrió el ambiente de un Camp Nou con ganas de victoria pero contagiado por el caótico juego del equipo que no encontraba la manera de resquebrajar el esquema del eterno rival. Así, sin brújula y desanimados, se fueron el Barça y la grada al descanso.

LA DIFERENCIA ENTRE EL BARÇA Y EL MADRID

El Camp Nou esperaba una reacción, esperaba una salida rabiosa del Barça para remontar ante un líder que se mostraba sólido. Pero no hubo rabieta. Esto animó a un Madrid crecido que se atrevió incluso a buscar el segundo gol con rápidos contraataques, el arma que más le gusta al Schuster entrenador.

La ansiedad de los de Rijkaard y la sensación de peligro que daba el rival acentuaron los peores ‘tics’ del Barça. Sólo Eto’o en una media vuelta (51′) y enseguida Iniesta en un tímido disparo desde la frontal (52′) llegaron a inquietar (solo un poco) a Casillas.

En cambio Robinho en una sola jugada metió más miedo que todo el Barça junto en los primeros diez minutos. El brasileño se metió en la cocina del Barça sin despeinarse y no marcó porque no quiso (54′).

Fuente: Sport.es

Mientras tanto, Baptista era un muro que los azulgrana no sabían desmontar. Y encima ponía contraataques en bandeja para que Raúl, Robinho y Van Nistelrooy se cebaran. Suerte que no tuvieron la noche.

Ante tal desaguisado Rijkaard movió ficha. Entró Giovani por Deco (57′) y a la media hora Zambrotta por un lesionado Puyol. Pero el único azulgrana que funcionaba era, una vez más, Iniesta. El manchego se puso el equipo a la espalda y de sus botas llegaron las mejores opciones de un Barça sin ideas colectivas.

En cambio, Ronaldinho lo intentaba pero demostró una vez más que sigue lejos de aquel jugadorazo que fue. Aún así, Rijkaard lo dejó en el campo y dio entrada a Bojan por Xavi (81′).

El de Linyola, todo ilusión, sólo necesitó un minuto para enseñar lo que sabe hacer: disparo colocado que desvió Casillas con apuros (82′). Sólo Touré se apuntó a imitar a Bojan con una media vuelta que salió fuera. El equipo tenía el punto de mira descentrado y cuando no era así aparecía Pepe para desviar todos los balones que llegaban al área del Madrid. O el árbitro, Mejuto González, quien, sin ser decisivo, dejó jugar al límite del reglamento, en las antípodas del ‘caserismo’ y sacando de quicio a más de un seguidor local.

Así las cosas, los últimos minutos tomaron tintes dramáticos. El Barça atacaba solo con el corazón y no sabía hacerle daño a un Madrid que, después una noche aciaga, se aleja ya a siete puntos. Nefasto regalo de Navidad de un equipo que ha vuelto a demostrar todas sus carencias. El Barça cierra 2007 demostrando que física, táctica y mentalmente sigue lejos del Real Madrid. Una pesadilla que ya solo puede enterrar el año 2008…

Ficha técnica:

0 - FC Barcelona: Valdés; Puyol (Zambrotta, m.77), Márquez, Milito, Abidal; Xavi (Bojan, m.82), Touré, Deco (Giovani, m.58); Iniesta, Ronaldinho y Eto’o

1 - Real Madrid: Casillas; Sergio Ramos (Torres, m.88), Cannavaro, Pepe, Heinze; Sneijder (Gago, m.79), Diarrá, Baptista, Robinho (Robben, m.85); Raúl y Van Nistelrooy.

Gol: 0-1, m.36: Baptista.

Árbitro: Mejuto González (col. Asturiano). Mostró cartulina amarilla a Puyol (m.27), Sergio Ramos (m.45+2), Milito (m.69) y a Baptista (m.84).

Incidencias: 98.248 espectadores llenaron completamente las gradas del Camp Nou en partido de la decimoséptima jornada de Primera División. Un impresionante mosaico con los colores del club, de Cataluña y el escudo del Barça saludaron a los futbolistas cuando saltaron sobre el terreno de juego. Pleno de políticos en el palco. Mejuto González dio por finalizado el partido un minuto antes de lo previsto, el árbitro asistente levantó el cartel con 4 minutos de tiempo añadido y en el 48 de la segunda dio el partido por concluido.

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Diciembre
22

El Real Zaragoza y el Valencia empataron 2-2 en el duelo de equipos en crisis, lo que supone que ni uno ni otro salgan de ella y que vean ambos que su crédito deportivo se reduce cada vez más.

Además, con el empate, Víctor Fernández se coloca en el disparadero después de siete jornadas sin lograr la victoria y, lo que más sangrante, cuando en seis de ellas ha sido capaz de adelantarse su equipo en el marcador para acabar o perdiendo o empatando.

El Valencia, con un estilo muy diferente al de Quique Sánchez Flores, tuvo toque y juego pero notó sobremanera las ausencias de David Villa y Fernando Morientes, aunque al final resucitó para marcar dos goles en siete minutos y hacer crecer los fantasmas de un Zaragoza que tuvo la contundencia que le ha faltado en otros encuentros a la hora del remate al principio, pero que la perdió más tarde, así como la seguridad defensiva que había mostrado durante 80 minutos.

Además, el encuentro tuvo notas para la polémica en la primera parte con una petición de penalti del conjunto “che” por mano de Roberto Fabián Ayala y por un gol del equipo local anulado a Ricardo Oliveira.

El Valencia dio el primer paso adelante al hacerse con el balón desde el pitido inicial frente a un Zaragoza al que le costaba mucho recuperarlo y cuando lo hacía no era capaz de manejarlo mucho tiempo para imponer el ritmo que más le convenía.

Sin embargo, no llevar el peso del encuentro no solo no le perjudicó al equipo de Víctor Fernández, acostumbrado a sufrir sin el esférico, sino que a la larga le resultó provechoso pues cada vez que engarzaba un contragolpe daba sensación de peligro.

De hecho, en uno de ellos, en el minuto 17, llegó el primer tanto al transformar Diego Milito un penalti cometido por el meta Juan Luis Mora sobre Ricardo Oliveira, que se había marchado en velocidad de la defensa tras una combinación con Sergio García.

Tras el tanto el Valencia atravesó momentos de confusión que aprovechó el conjunto zaragozano para hacerse con el balón pero no para acercarse con peligro sobre el portal foráneo.

Curiosamente, cuando el equipo de Ronald Koeman había superado el mazazo del gol y comandaba el juego fue cuando llegó el segundo tanto maño en un centro-chut de Sergio García desde la banda izquierda que superó por alto a Mora y que, tras dar en el palo, se introdujo en su portería.

Tras el descanso el técnico holandés del Valencia volvió a jugar la baza, como ocurriera el pasado miércoles en el partido de Copa del Rey contra el Real Unión de Irún y que tan bien le salió, del serbio Nicola Zigic que ingresó junto a Iván Helguera.

El partido se trabó mucho en el segundo periodo, con numerosas faltas y además estuvo trufado de tarjetas porque el juego había dejado de ser más de toque y se había convertido en un cuerpo a cuerpo en muchos momentos con mucho desgaste físico en ambos bandos.

Entre tanta lucha y tanto músculo emergió de nuevo el gigante valencianista Zigic para acortar distancias en el minuto 75 con un gol de cabeza y a punto estuvo de igualar cuatro después con un remate que rechazó Javier López Vallejo y que Angel Arizmendi envió fuera en el área pequeña.

Esto fue el preludio del empate que logró en el 82 David Silva en una excelente jugada personal.

Aún tuvieron ambos equipos la ocasión para haber ganado, el equipo local en el 88 con un cabezazo fuera de “Oscar” González a apenas tres metros de la portería, y el visitante con una de Arizmendi que dio en el poste y que luego salvó el meta del equipo aragonés.

Ficha técnica:

2 - R. Zaragoza: César (López Vallejo, min.17); Diogo, Sergio Fernández, Ayala, Juanfran; Zapater, Luccin (Oscar, min.73), Celades, Sergio García; Diego Milito y Oliveira (Valero, min.80).

2 - Valencia C.F.: Mora; Miguel (Helguera, min.46), Marchena, Caneira (Lombán, min.51), Moretti; Montoro, Baraja; Joaquín, Silva, Mata (Zigic, min.46); y Arizmendi.

Goles: 1-0. min.17. Diego Milito (penalti); 2-0. min.30. Sergio García; 2-1. min.75. Zigic; 2-2. min.82. Silva.

Arbitro: Paradas Romero, del C. Andaluz. Expulsó al entrenador del Valencia, Ronald Koeman, en el minuto 56. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Luccin, Diogo y Celades y a los visitantes Caneira, Marchena, Zigic y Helguera.

Incidencias: partido disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 28.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento del que fuera masajista del equipo aragonés, Andrés Magallón.EFE 

Fuente: EFE

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Diciembre
21

El central barcelonista Gabriel Milito tendrá un hueso duro de roer contra el Real Madrid el domingo en el Camp Nou (19:00 horas), donde se medirá a uno de los jugadores más en forma de la Liga, el holandés Ruud van Nistelrooy, a quien cree que todos los balones “siempre la caen en su zona”.

Para el central argentino, la marca a Van Nistelrooy va ser decisiva para la suerte del partido. “Es un goleador y habrá que estar muy atento y controlarlo de cerca, presionarle y no dejarle mucha distancia”, apuntó el jugador del Barcelona, quien señaló que no ha realizado un trabajo especial para estudiar al delantero del Real Madrid.

Del debate acerca de la alineación o suplencia del brasileño Ronaldo de Assís, “Ronaldinho”, también señaló que el astro barcelonista “es un futbolista sumamente importante para nosotros”, pero destacó que lo importante “es el equipo”, y por ello habrá que esperar a la decisión del entrenador.

Del partido contra el Madrid, Milito evitó pronunciarse de su fallido fichaje por el conjunto madridista y de si ello le provoca algún tipo de revancha. “Tengo muchas ganas de jugar este partido, porque es muy importante en el ámbito mundial. Es una oportunidad para acercarnos a un punto. Las ganas que tengo son las mismas que el resto de jugadores en el vestuario”, expresó.

El central argentino no cree exista un equipo favorito para el clásico, ni que lo sea el Madrid por ser el líder. “Los dos llegamos en un buen momento porque hemos ganado bien los últimos partidos. Habrá que estar atentos a los detalles”, puntualizó.

Fuente: EFE

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